¡Contamos con zooterapia en nuestro hospital! terapia asistida con animales (TAA)

 Los objetivos principales de la realización de terapias con perros son:

  • Fomentar la actividad física.
  • Trabajar la estimulación cognitiva y sensorial.
  • Favorecer la expresión de emociones y paliar el sentimiento de soledad.
  • Reforzar la comunicación afectiva y lúdica.
  • Promover el tiempo de ocio, el uso de la conversación y la activación de la memoria.

Los perros

El perro es el animal ideal para hacer este tipo de terapias porque es más dependiente del ser humano y llega a aprender y a obedecer con más facilidad que otros animales de compañía. Esta terapia se está convirtiendo en un método cada vez más aceptado para ayudar a mejorar las vidas de nuestros abuelos.

En manos de los terapeutas expertos que realizan las intervenciones, los perros se convierten en la herramienta y el canal que apoya la tarea socioeducativa y psicosocial del profesional.

Los perros que se utilizan en las terapias son elegidos a través de una selección específica, son sanos, seguros y están entrenados para poder llevar a cabo este tipo de actividades. Tienen una constitución y edad apropiadas y poseen las aptitudes y habilidades adecuadas para que su participación sea beneficiosa. El perro de terapia es un animal específicamente entrenado para integrarse dentro de un programa terapéutico o educativo, como una herramienta más de la que dispone el profesional.

Son muchos los beneficios que obtienen las personas mayores en residencias que participan del trabajo terapéutico con perros:

  • Mejora de la autoestima: los perros demuestran su afecto sin importar la edad, la salud o la personalidad de la persona ayudando a paliar el sentimiento de soledad.
  • Mejora del estado de ánimo: cuando se hace este tipo de terapia se observan mejoras notables en el estado de ánimo de las personas de la tercera edad que viven en una residencia.
  • Atracción del interés: los movimientos y el juego del perro atraen la atención y despiertan el interés de la persona mayor.
  • Reducción del estrés y disminución de la presión arterial: las personas que viven en una residencia a menudo echan de menos el contacto cariñoso. El contacto físico con el animal: acariciar, tocar o abrazar, ayuda a reducir el estrés y disminuir la presión arterial.
  • Estimulación de la mente: una mascota atrae la atención y proporciona estimulación mental a través de los sentidos de la vista, el tacto, el olfato y el oído.
  • Activación de la memoria: tener contacto con una mascota puede traer recuerdos de viejos tiempos, y esto activa la memoria de las personas mayores.
  • Fomento de la actividad física: el contacto con un perro es una oportunidad para poder jugar y mostrar las habilidades físicas de la persona mayor pasando un rato divertido.
  • Estimulación social: los perros han demostrado en varias ocasiones que facilitan el contacto social y esto puede ser útil para las personas mayore

    s que viven en una residencia o que viven solas, mejorando también la relación con el personal sanitario / monitores del Centro.
  • Fomento del buen humor: un perro siempre hará algo extraña o divertida y provocará la risa en aquellas personas que hace tiempo que no sonrisas ayudando así a superar la depresión.
  • Menos medicación: los animales de compañía están considerados como una medicina preventiva. Su cuidado y el afecto hacia ellos promueven la salud y prolongan la vida.
  • Aumento del sentimiento de responsabilidad: la terapia con perros da la oportunidad de responsabilizarse de un trabajo propio.




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